Al momento de elegir el color en la decoración es importante considerar varios aspectos para que los resultados sean los esperados; aunque cabe destacar que más allá de lo que la moda dicte debemos atender a nuestro propio gusto, pues nadie sino nosotros va a disfrutar o sufrir los resultados.
Es importante considerar ciertos criterios elementales como: área a remodelar, según sea el uso que se le vaya a dar se deben escoger tanto los colores como los acabados, tomando en cuenta los aspectos prácticos de funcionalidad y limpieza.
La intensidad y el tipo de Luz es un factor esencial, una luz natural abundante aviva los colores, mientras que una luz más cálida acentúa la calidez del mismo y la luz artificial altera la apariencia de estos, haciéndoles más verdosos o amarillentos.
El tamaño se ve afectado directamente por los colores, puestos a que estos pueden agrandar o achicar visualmente el espacio, los colores claros dan sensación de amplitud, mientras que los oscuros los reducen.
El interiorismo es el proceso de dar forma al espacio interior, a través de la manipulación del volumen espacial. El diseño de interiores es una práctica creativa que analiza de manera pragmática distinta información, establece una dirección conceptual, refina la dirección del diseño, produciendo documentos gráficos y de construcción.
El diseño de espacios interiores comprende la estrecha relación que el hombre establece entre su ambiente más próximo y él mismo. La suma de ambos factores nos ofrece un resultado perfecto: el espacio interior en que vivimos. En ella, el diseñador de interiores, utiliza sus conocimientos artísticos, humanísticos y técnicos para fundirlos con su creatividad y dar respuesta con sus trabajos a los requerimientos de los espacios habitados, adecuándolos a sus necesidades y haciéndolos más atractivos, confortables y funcionales.